Cómo estudiar en verano: 6 consejos para organizarte sin dejar de descansar

Plan de estudio de verano

Estudiar en verano puede hacerse cuesta arriba. Hace calor, los días son más largos, hay más planes y parece que todo el mundo está descansando menos tú. Además, si vienes de un curso intenso, lo normal es que tu cabeza también pida una pausa.

¿Se puede estudiar en verano y aprovechar las vacaciones?

Sí, se puede estudiar en verano y aprovechar las vacaciones, pero necesitas un plan. Estudiar en verano funciona mejor cuando aceptas que no todos los días serán iguales. Habrá días muy productivos, días normales y días en los que apenas avances. Eso no significa que estés fallando, lo importante es mantener una continuidad para no perder el ritmo.

Además, el verano puede ser una buena oportunidad para reforzar lo que durante el curso se quedó flojo. Quizá no necesitas aprender un temario entero desde cero, pero sí repasar una asignatura, preparar recuperaciones, mejorar tu inglés, avanzar con una oposición o llegar a septiembre con más seguridad.

6 consejos para estudiar en verano de forma efectiva

Los consejos que os vamos a dar ahora no buscan que llenes el verano de apuntes. Buscan que aproveches el tiempo de estudio pero de verdad.

1. Crea un horario realista, no un horario perfecto

El primer error al estudiar en verano es crear un horario demasiado ambicioso. Un buen horario de verano lo cambia TODO.

Si sabes que por la tarde tu habitación parece un horno, no pongas ahí la parte más difícil. Si los fines de semana tienes planes con amigos o familia, no bases todo el avance en estudiar sábado y domingo. Y si nunca madrugas, no te prometas empezar todos los días a las seis de la mañana.

Lo ideal es marcar una franja fija de estudio, aunque sea corta. Por ejemplo, de 9:00 a 11:00. Dentro de esa franja, define una tarea concreta: “repasar el tema 2 y hacer 20 ejercicios”, “aprender vocabulario de inglés” o “hacer un test y corregir errores”. Eso funciona mejor que escribir simplemente “estudiar”, porque tu cerebro necesita saber exactamente qué tiene que hacer.

2. Estudia en las horas de menos calor

El calor no es una excusa menor. Afecta de verdad a la concentración. Por eso, si puedes elegir, estudia por la mañana. Es el momento en el que suele haber menos calor, menos ruido y más energía mental.

No hace falta que conviertas el verano en una rutina militar. Pero si te levantas, desayunas y estudias antes de que el día se llene de planes, tendrás mucho ganado. Además, estudiar temprano tiene una ventaja psicológica, te quitas la tarea principal de encima y puedes disfrutar después con menos culpa.

¿Cuántas horas conviene estudiar en verano?

Depende de tu objetivo. Si tienes recuperaciones, oposiciones o un examen importante, quizá necesites entre 2 y 4 horas al día bien aprovechadas. Si solo quieres mantener el hábito o reforzar una asignatura, puede bastar con 30 o 60 minutos varios días por semana.

Persona joven estudiando en verano

3. Elige un lugar fresco, cómodo y sin distracciones

El lugar donde estudias cambia mucho el resultado. En verano, estudiar en una habitación caliente, con poca ventilación y el móvil al lado es una mala combinación. Puede ser tu habitación, una biblioteca, una sala de estudio, una academia o cualquier espacio donde puedas sentarte y empezar sin perder tiempo.

Antes de empezar, prepara todo lo que necesitas: agua, apuntes, bolígrafos, subrayadores, ordenador, ejercicios y calendario. Cada vez que te levantas a buscar algo, rompes la concentración.

También conviene cuidarte del móvil, no basta con ponerlo boca abajo si cada notificación te sigue tentando. Déjalo lejos, activa el modo no molestar o usa bloqueadores de apps durante los bloques de estudio.

¿Puedo estudiar en la playa o la piscina?

Nuestro consejo para este caso es que puedes repasar cosas ligeras, escuchar audios o leer algo. Pero no suele ser el mejor sitio para estudiar. Hay ruido, calor, interrupciones y poca comodidad.

4. Divide el estudio en bloques cortos y objetivos pequeños

Puedes estudiar 45 o 50 minutos y descansar 10. Si estás muy cansado, incluso bloques de 25 o 30 minutos pueden ayudarte a empezar. Lo importante es que durante ese bloque hagas una sola tarea.

Los objetivos pequeños tienen una ventaja: reducen el agobio. Cuando piensas en todo lo que tienes que estudiar, puedes bloquearte. En cambio, cuando piensas en el siguiente bloque, empezar resulta más fácil.

5. Usa técnicas activas para no limitarte a leer

No necesitas complicarte, puedes hacerte preguntas, escribir un esquema sin mirar, explicar un tema en voz alta, resolver ejercicios, hacer test, crear tarjetas de memoria o corregir tus propios errores.

Si por ejemplo te estás preparando para una recuperación, practica con ejercicios parecidos a los del examen. Y si estás preparando oposiciones, combina temario, test y repaso desde el principio. Las técnicas activas cuestan más que leer, pero dan mejores resultados.

6. Reserva tiempo para descansar sin sentir culpa

Este punto es muy importante, si tu plan de estudio no incluye descanso, está mal diseñado, descansar no es perder el tiempo. Descansar te ayuda a recuperar energía, mantener la concentración y no odiar el estudio.

El problema no es ir a la piscina, quedar con amigos o pasar una tarde sin apuntes. El problema es no tener ningún plan y acabar improvisando cada día. Cuando improvisas, muchas veces ni estudias bien ni descansas bien. Estás con el cuaderno abierto, pero pensando en salir; y cuando sales, te sientes culpable por no haber estudiado.

Por eso, incluye el descanso en tu horario. Puedes estudiar por la mañana y dejar la tarde libre, puedes reservar un día completo sin estudiar o puedes hacer una sesión corta antes de un plan. Lo importante es que el descanso forme parte de la organización, no que aparezca como de la nada.

¿Es malo descansar varios días sin estudiar?

No necesariamente, si estás agotado, descansar unos días puede venirte bien. Lo importante es que ese descanso tenga fecha de vuelta. Y sobre todo, un dato importante, antes de parar, deja preparado qué vas a estudiar al volver.

Cuando retomes, empieza con una tarea pequeña, volver poco a poco suele funcionar mejor que intentar compensarlo todo de golpe.

Esperamos que, con estos consejos, podáis llevar el estudio lo más llevadero posible ya que se trata de una época complicada para estudiar y en Academia Avenida Andalucía lo sabemos, por eso tenemos nuestro curso de recuperación en verano para ESO y Bachillerato, infórmate y recupera esas asignaturas pendientes en Septiembre.

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